Detrás de todo este espectáculo de palabras, tiembla indeciblemente la esperanza de que me leas,
de que no haya muerto del todo en tu memoria...

abril 11, 2010

Me llamas para decirme que te marchas,
que ya no aguantas más.
Me llamas para decirme que me engañas,
que ya de nuestro amor no queda nada.
Me dices que el amor igual que llega pasa,
y el tuyo se marchó por la ventana.
Esto siento, más o menos, y por esto mismo muero.