Hoy ya no sé dónde guardo tus recuerdos, porque siempre el viento los regresa. Ya sé que el tiempo ha dado su sentencia, lo nuestro ya es pasado, pero no sé qué hacer con esta soledad que me abarca y me ahoga, que me lleva a un abismo y allí caigo a un espacio en que no hay luz. Hice algunas cartas donde esta tu nombre, pero de qué valen los intentos y hoy con el corazón tan desolado sabiendo que te he amado, hoy tendré que luchar con esta soledad; buscaré mil razones, para un día olvidar que te has ido, pero hoy lloraré el vacío que deja tu adiós.
Detrás de todo este espectáculo de palabras, tiembla indeciblemente la esperanza de que me leas,
de que no haya muerto del todo en tu memoria...
noviembre 02, 2009
Esto siento, más o menos, y por esto mismo muero.