Detrás de todo este espectáculo de palabras, tiembla indeciblemente la esperanza de que me leas,
de que no haya muerto del todo en tu memoria...

noviembre 19, 2014




























If I like a moment, for me, personally, I don't like to have the distraction of the camera. I just want to stay in it. Right there. Right here.

Trascender

Llamamos sensibilidad a la capacidad que tiene nuestro espíritu de recibir representaciones (receptividad) en el tanto que es afectado de una manera cualquiera; por el contrario, se llamará entendimiento, a la facultad que tenemos nosotros mismos de producir representaciones o la espontaneidad del conocimiento. Por la índole de nuestra naturaleza, la intuición no puede ser más que sensible, de tal suerte, que contiene sólo el modo como somos afectados por los objetos. En contraposición, el entendimiento es la facultad de pensar al objeto de la intuición sensible. Ninguna de estas propiedades es preferible a la otra. Sin sensibilidad no nos serían dados los objetos, y sin el entendimiento ninguno sería pensado. Conceptos sin contenido son vacíos; intuiciones sin conceptos son ciegas. De aquí que sea tan importante sensibilizar los conceptos (es decir, darles un objeto de intuición) como hacer inteligibles las intuiciones (someterlas a un concepto).

noviembre 17, 2014

If I could choose

Estaba enojada,
muy enojada,
y no quería pelear más.

Si hay algo de lo que me voy a arrepentir,
por el resto de mi vida,
es haber cerrado la puerta en vez de ir corriendo a buscarte,
para decirte que valía la pena seguir intentando,
seguir peleando,
siempre y cuando sea juntos.

Te dejé ir y nunca,
nunca,
me lo voy a perdonar.

noviembre 12, 2014

Tres y nueve


            A pesar de todos mis errores, desde los más pequeños hasta los más grandes, te amé. Te amé con pasión y con locura, porque es la única forma que tengo de amar. Te entregué mi corazón y alma desnudos. Sólo vos supiste y sabés quién soy, cómo soy. Te di mi vida. Sé que vos también me amaste mucho y sé que, aunque no fui tu vida entera, era una gran parte de ella. Ahora… Ahora ya no sé quién sos. No sé a quién amé. Pero, sólo para que lo sepas, yo sigo siendo la misma persona que te dijo “…soy yo, Nati”, con el corazón latiéndome tan rápido de los nervios que pensé que se me iba a salir del pecho, por el portero eléctrico aquel 12 de Febrero del 2011, cuando me enamoraste con sólo abrir la puerta de calle. Sí, soy yo: Tu novia. Tu amiga. Tu compañera. Tu mujer. Tu Pippi.

noviembre 05, 2014

            “Resulta que el viejo Sísifo fue condenado a elevar una piedra a lo alto de una montaña, para justo cuando estaba llegando a la cima ver como se le resbalaba de entre las manos y rodaba ladera abajo, de forma que tenía que empezar de nuevo con el trabajo. Esa era su condena. El amor… a veces se nos antoja una tarea tan ardua como la que le fue encomendada a Sísifo y, a veces, podemos llegar a pensar que ciertos fracasos son ineludibles. No siempre es así, nada está escrito ni predeterminado, es más, la excusa más cobarde suele ser culpar al destino. A veces, un rayo de felicidad, un destello de luz, se cruza por tu camino y hace que cambien tus planes. Sucede a veces, que algo te eriza la piel y te rescata del naufragio.”

octubre 21, 2014


Te escribiré los versos que nunca te hice, 
seré puntual como siempre quisiste. 

 (Volvé...)

octubre 20, 2014

Brindemos

          Hace no mucho escuché a un tal fulano que dijo “Brindemos por la verdad… Y todas sus consecuencias” e instantáneamente recordé el bar, cuando cada vez que te servías una copa venías a brindar conmigo, sin emitir una sola palabra, sólo me mirabas y te sonreías. Siempre, sin falta. Sentía que era tu manera de acercarte a mí sin tener que dar explicaciones a nadie, tratando de ocultar aquello que ya sabían todos pero ninguno se atrevía a nombrar, ni siquiera yo, tampoco vos. Es que, creo, en realidad no había forma de nombrar o etiquetar –o como quieras llamarlo– “eso” que teníamos. Eso que nos mantenía tan cerca pero tan lejos, eso que hacía que nos extrañáramos y que nos eligiéramos una y otra vez a pesar de todos nuestros pecados. Víctimas del deseo, comenzamos por unos besos furtivos y terminamos por desparramar nuestra ropa por el suelo. Eso que empezó como una aventura, que luego nos llenó de vida y felicidad, y que, como todas las cosas buenas, terminó de golpe, sin aviso previo. Aunque ya sabíamos que iba a terminar muy mal… Pero, mientras duró, fue hermoso. “Eso”, que aún no sé cómo llamarlo y que de sólo pensarlo se me estremece el cuerpo. El caso es que, sé que a la larga esta va a ser una bonita y una típica historia de “amor imposible” más del montón, –porque sé que a mí me gustan este tipo de historias– pero por el momento me duele en lo más profundo del alma, sobretodo porque te veo a donde sea que vaya. Y espero vos también, que cada vez que estés en el bar y, mires para donde mires, me veas ahí. Que recuerdes cómo me hacías el amor sobre la barra, la heladera, los sillones, las mesas, las sillas, el baño de damas… Que recuerdes tanto mis gritos de placer como mi risa llena de alegría. Que cuando fumes un cigarrillo al cerrar el local, el humo dibuje mi figura y me extrañes. Que, cuando alguna otra pase con un perfume parecido al mío, me busques con desespero y, al no encontrarme, sientas el vacío que yo siento. Que no puedas arrancarte la pulsera que con tanto amor te hice, ni tirar el papelito de la última vez, si es que todavía no lo hiciste. Que resuene en tu cabeza aquel poema, que ese anciano en la plaza de San Telmo nos recitó creyéndonos enamorados. Y quizá, sin saberlo, lo estábamos. 
          Entendé que no pretendo nada con este texto, no es más que una manera de desahogarme, por eso te escribo, porque anoche soñé que iba al bar, te dedicaba una canción, una que dice “…los amores cobardes no llegan a amores, ni a historias, se quedan allí, ni el recuerdo los puede salvar…” y me iba sin más. Vos, a pesar de que ella estaba ahí, junto a la barra, odiándome, fuiste corriendo a buscarme. Me frenaste en medio de la acera, me miraste con esos ojos de “quisiera que el tiempo se parara en este instante”, como lo hacías cada lunes antes de subirme al colectivo cuando el deber llamaba, y me besaste tan fuerte y con tanto cariño que realmente parecía que el tiempo se había detenido. Y no terminé de entender si lo hiciste para pedirme perdón, si fue una despedida o si me estabas confirmado el “te amo” del fin de semana anterior, que desperté, muriéndome de ganas de preguntarte qué mentiras le dijiste a ella y por qué. Heme aquí, preguntando por qué no me elegiste a mí, ¿por qué? Sea cual sea la respuesta, entendí que era más fácil dejar todo como estaba, más simple y cómodo para todos. Preferiste la mediocridad a la locura. Lo aburrido a lo excitante. El acostumbramiento a la pasión. Es mucho más sencillo vivir cuando te amas más a vos mismo que a la otra persona. Supongo que fue por ello. O quizás eso quiero creer. Quizás fue a mí a quien le mentiste. Pero todo eso que callabas, eso que decías con tus actos: Tus mensajes, tus llamadas, las salidas, los besos, los abrazos, las miradas, las fotos, y más. Todas esas pequeñas cosas tan lindas que hicieron que… que… que te quisiera tanto. Todo eso lo creí porque lo sentí, y porque lo sentí ¡no puede ser mentira! Lo vi en tus ojos. Lo sentí en tus miradas, cuando creías que no te estaba viendo. Y es por ello que esta situación me duele, porque sé que me amaste, a tu extraña manera, pero lo hiciste y no puede ser posible que me dejaras así, sin siquiera darme la oportunidad de despedirme, de hablar sobre ello, de un último beso… Algo. Lo que sea. 
          En fin, fue sólo un sueño, un producto del inconsciente, de mis deseos más profundos, que me revolvió los sesos y trajo tu recuerdo. En el mundo real hay que saber decir “adiós”. Por eso, con mi copa de vino tinto en la mano, brindo por la verdad y por las consecuencias que ésta conlleva. Porque dudo mucho que le hayas dicho completamente la verdad a tu novia... Digo, podrá perdonarte que me llamaras entre una y tres veces por semana, que me mandaras y pidieras fotos casi todo el tiempo con la excusa de que querías verme, los infaltables mensajes de texto de cada día, las veces que nos veíamos sólo para almorzar y caminar de la mano, los abrazos y los besos, los “te extraño”, podrá haberte perdonado que me hicieras el amor en cada rincón del bar y que tu ropa oliera a mí, el “mi hermosa” que me decías, pero de saberlo… ¿Te perdonaría el hecho de que me dijiste que a ella no la amabas sino que me amabas a mí? No lo creo. En realidad, nada de lo antedicho puede ser perdonado, no éramos sexo vacío, por supuesto que no… Había amor y todos lo notaban. Algo de tal calibre es imperdonable. Necesito que me mires a los ojos y me digas: “Nunca te amé”, o algo así como “te usé”, o lo que fuera, para alejarme de todo esto. Para poder odiarte de una buena vez y olvidarte para siempre. Si no, que me digas… “Lo que sentí fue real pero tuve que elegir lo que era mejor para mí”, y entender que perdí e irme con un poquito de orgullo. La incertidumbre me está matando. Así que, por favor, levanta tu copa una última vez, mírame, no digas nada, sólo mírame como antes, y brindemos. Yo brindaré por lo que no pasó porque, como quien dice, “no está perdido aquello que no fue”. Por la verdad, como dije anteriormente, por soportar todas sus consecuencias y superarlas con la cabeza en alto, y por aquellos sacrificios que debemos realizar constantemente. Por que seas feliz con tu elección y no tengas que pasarte la vida pensando en la famosa frase “que hubiese pasado si…”. Por los días venideros, por vos, por mí. Por nosotros. Brindemos ahora, pero muy despacio, para que dure más. “Salud, señorita”. Adiós y hasta siempre.

septiembre 21, 2014

Ya llegó la Primavera

Well, I could say everything’s alright and I could pretend and say goodbye. Got your ticket, got your suitcase, got your leaving smile. I could say that’s the way it goes and I could pretend and you won’t know that I was lying. Because I can’t stop loving you. No, I can’t stop loving you. No, I won’t stop loving you. Why should I? We took a taxi to the station, not a word was said. And I saw you walk across the row, may be the last time, I don’t know. 



I'll always be here by your side. 
I never wanted to say goodbye. 
I'm always here if you change your mind.
Because I can't stop loving you.

septiembre 11, 2014

Miércoles

Odio los simbolismos absurdos, porque lo único que logran es lastimarnos aún más...

Me despedí hace dos semanas atrás de una persona que me abrazó y me besó, aunque con pocas fuerzas, con mucho amor, como si supiera que esa habría de ser la última vez.
Ese fue mi adiós.
Ese, el recuerdo con el que elijo quedarme.
El calor de sus brazos y de su mejilla, de sus manos apretando las mías. Porque alguien alguna vez me dijo que podés olvidarte, además de muchas cosas, de la voz y hasta de cada facción de la cara, pero que nunca te vas a olvidar de sus manos y ese apretón que connota un hasta luego.




Siempre te querré, abuela postiza.

julio 10, 2014

Inmersos en sus propias frustraciones, agobiados por una realidad que siempre resulta insuficiente, una pequeña muestra urbana de soledades para los que enamorarse puede ser la peor de las opciones...
Sólo en la honestidad de una crisis es donde se conoce la verdadera esencia de alguien y, al entender su sufrimiento, corremos el riesgo de enamorarnos.

junio 24, 2014

Te fuiste con el otoño



"El problema es que te enamoraste 
de mis flores, 
no de mis raíces... 
Y cuando vino el otoño no supiste qué hacer."

junio 16, 2014


Y ahora, 
aunque con otras personas, 
brindaremos por los mismos sueños (y huidas) de entonces.

mayo 25, 2014

254

Los amores cobardes no llegan a amores,
ni a historias,
se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar.

Se ha perdido mi forma de amar, 
se ha perdido mi huella en su mar.

mayo 07, 2014

Huida


Todos hemos tenido alguna vez el sueño o la fantasía de raptar al hombre o la mujer de nuestra vida y llevarlo a esa playa desierta en la que nadie nos va a molestar...

abril 10, 2014

"Y cuando todo el mundo se iba y nos quedábamos los dos entre vasos vacíos y ceniceros sucios, qué hermoso era saber que estabas ahí como un remanso, sola conmigo al borde de la noche, y que durabas, eras más que el tiempo. Eras la que no se iba porque una misma almohada y una misma tibieza iba a llamarnos otra vez a despertar al nuevo día, juntos, riendo, despeinados."
 
"Se deja ir el alma en una sonrisa"

abril 06, 2014

Amor a primera vista


Ambos están convencidos
de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad,
pero la inseguridad es más hermosa.

Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?

Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
-quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún "lo siento"
o el sonido de "se ha equivocado" en el teléfono-,
pero conozco su respuesta.
No recuerdan.

Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo
que la casualidad juega con ellos,

una casualidad no del todo preparada
para convertirse en su destino,

que los acercaba y alejaba,
que se interponía en su camino
y que conteniendo la risa
se apartaba a un lado.

Hubo signos, señales,
pero qué hacer si no eran comprensibles.
¿No habrá revoloteado
una hoja de un hombro a otro
hace tres años
o incluso el último martes?

Hubo algo perdido y encontrado.
Quién sabe si alguna pelota
en los matorrales de la infancia.

Hubo picaportes y timbres
en los que un tacto
se sobrepuso a otro tacto.
Maletas, una junto a otra, en una consigna.
Quizá una cierta noche el mismo sueño
desaparecido inmediatamente después de despertar.
Todo principio
no es mas que una continuación,
y el libro de los acontecimientos
se encuentra siempre abierto a la mitad.
Versión de Abel A. Murcia
De Fin y principio, 1993

marzo 17, 2014

Drinking buddies

Me di cuenta que estaba completamente perdida
en el momento que besaste mi frente
e inevitablemente mis ojos se cerraron,
casi por inercia.
Fue entonces que, lo que apenas duró dos segundos,
se volvió eterno.

marzo 04, 2014

Efímero

"Yo, soy un hombre... Vos sos una mujer, con un cuerpo de mujer que se desborda en belleza, de pronto por eso me podés malinterpretar y no vas a aceptar la solicitud. En lo que a mí respecta, todo eso carece de relevancia y nada tiene que ver con este acercamiento. Lo que me lleva a vos son tus palabras. Tus ideas de búsqueda y entendimiento. Por error me topo con un Blog de entre tantos, y no puedo parar de leerlo. Somos muchos los que sentimos la soledad en este mundo. Somos unos varios quienes descubrimos que algo no anda del todo bien por aquí. Pero muy pocos, Natalia, somos muy pocos los que posamos esfuerzos por ver la realidad de nuestra humanidad, por oscura y aberrada que pueda ser. Somos pocos los que preferimos una marcha ardua por entre los sinuosos pasillos de una mente-laberinto que a su vez es espejo del mundo, a una vida de autoengaños reguladores y pasiones livianas que extiendan las ganas de vivir. Yo no me mato, simplemente porque puedo seguir expresando y porque mi problema no es con la vida, más bien te escribo porque mi problema es con lo solo que me siento entre tanta gente que no puede verme. Porque quiero reducir distancias entre las personas que sienten como siento, y este que siente como vos sentís. Ojalá puedas leer mis palabras desnudas, porque en mi alma oscura tan sólo subsiste una noche tranquila colmada de estrellas."

Años tiene este texto y por años lo ignoré. Pero, ¡qué hermoso es! Y cuán tonta soy como para no haberlo notado antes...

febrero 10, 2014

Dos contra el mundo


"No tenemos mucho en común, pero hay cosas que tenemos que son difíciles de explicar...
Nos gusta pelear juntos contra el mundo."

Porque hoy en la librería pasaron Something About Us y Songbird, y trajeron a la memoria recuerdos que creía olvidados.
¿Casualidad?

febrero 06, 2014

The Romantics


When I look at you, I’m speechless. 
Words fail in depth and complexity for my feelings for you. 
But the thing is, without words I have nothing.
I like to feel his eyes on me when I look away.

diciembre 19, 2013

Propio de fin de año

Sí, es increíble el poder que el tiempo tiene sobre nosotros. Pueden pasar dos semanas y parecer una eternidad. Como también, puede pasarse un año y sentir que se fue volando.

Sad girls


You cannot tell sad girls that they are pretty
         unless you are prepeared to hold them
         as they cry hysterically at 3 am.

You are not allowed to tell sad girls they are perfect
             if you have never seen the wounds that cover their bodies
             and represent each battle lost in a war with themselves.

And I am begging you, please do not tell sad girls
               that you are in love with them
               unless you truly and entirely are.

noviembre 27, 2013

noviembre 15, 2013

noviembre 10, 2013

Why do I love you?

Why do I love you?
I love you not only for what you are, but for what I am when I'm with you.
I love you not only for what you have made of yourself, but for what you are making of me.
I love you for ignoring the possibilities of the fool in me and for accepting the possibilities of the good in me.
Why do I love you?
I love you for closing your eyes to the discords in me, and for adding to the music in me by worshipful listening.
I love you for helping me to construct of my life not a tavern but a temple.
I love you because you have done so much to make me happy.
You have done it without a word, without a touch, without a sign. You have done it by just being yourself.
Perhaps after all, that is what love means. And that is why I love you.

noviembre 08, 2013


"Se marchó a buscar nuevos horizontes, 
y no supo encontrarlos en la curva de mi espalda."

octubre 21, 2013

Bitácora del Capitán


Y así, con el correr de los días, fue mejorando mi rodilla. Ya perdí la cuenta, pero de vez en cuando me sigue doliendo y apenas se ve una cicatriz.

(Sí, ni ganas de escribir, ya en el profesorado me queman la cabeza con los trabajos prácticos y parciales. Ah, ¡deseame suerte! Estoy jodida con las fechas y la voy a necesitar)
Cambio y fuera.

septiembre 14, 2013

Bitácora del Capitán

Día 1.

Ayer a la noche me caí, bah, me tiraron en la calle a la salida de un bar. Un amigo, tratando de hacerme correr para cruzar la Avenida 9 de Julio segundos antes de que cortara el semáforo, me agarra con demasiada fuerza -sumado a las cantidades de alcohol ingeridas por ambos- y termino desparramada en el asfalto. Me rompí el pantalón y por poco la rodilla derecha. Sangre y dolor, mucho dolor… Me terminó cruzando en sus brazos, pues apenas podía caminar. Se desató el caos. Estaba eufórica, lloré, les grité a todos, pataleé, me quería ir a mi casa a toda costa, encima en mi locura se me ocurrió llamar al SAME y me filmaron. ¡Que desastre! Después de varias escenas completamente en negro, llego a mi casa y en seguida me limpio la herida. Me puse una crema y la vendé, pese a que estaba totalmente ebria, aunque no había tomado tanto. Hoy, no solo tengo la rodilla inflamada, golpeada, raspada y con una renguera molestísima, sino que también estoy con vómitos. Todo lo que como y lo que bebo lo vomito, todo. Ya es la octava vez que lo hago en menos de cinco horas y espero que sea la última. Lindo fin de semana. Seguiré relatando mis días venideros en otras entradas. Cambio.


Esto siento, más o menos, y por esto mismo muero.