Si un día tienes que elegir entre
el mundo y el amor, recuerda: Si eliges el mundo quedarás sin amor, pero
si eliges el amor, con él conquistarás al mundo.
-A. E.
Detrás de todo este espectáculo de palabras, tiembla indeciblemente la esperanza de que me leas,
de que no haya muerto del todo en tu memoria...
Y si pudiera hacerte sentir lo que estoy sintiendo exactamente ahora yo,
verías el miedo y verías las ganas de establecer comunicación.
"No estarás sola" volvió a susurrar. Me besó tan fuerte que hundió su rostro en el mío. Tomó mis llaves y, antes de que recobrara el aliento, ya se había ido.No estarás sola, vendrán a buscarte batallones de soldados que a tu guerrilla de paz se han enrolado. Y yo en primera fila de combate, abriendo trincheras para protegernos, mi guerrillera.
No habrá distancias que no cubra cualquier hombre que te busque. No habrá rincón en que tu nombre no se pronuncie. No habrá misterio o duda en que tu presencia no luzca, faro solidario en ausencia de paz, en tiempos difíciles, Estrella Polar. Sola nunca, nunca estarás.
No estarás sola, siempre habrá quien se parta en dos en cada despedida, quien te dé aliento cuando te des por vencida. Tu revolución llenará sonrisas, yo la incorporé a mis aperos de trabajo, a mi vida. Clava hoy tus raíces en mí. ¿Quién pudiera retenerte en Madrid? Visitaremos lugares a los que hemos ido antes juntos, antes de conocerte, antes de encontrarte.
No estarás sola, siempre habrá quien te ayude a hacer las mudanzas, quien te regale manos, flores, presencias sin pedir nada. Y allí estaré para amarte, y aunque no esté, allí estaré para amarte.
Ya ni recordaba los sabores que tenían la alegría, la esperanza, la ilusión.
Me invadieron los temores y desde entonces olvidé como él sostenía, apretaba, destrozaba el tiempo entre sus manos.
Y en un segundo la inundación me lo llevó.
Sentía que tenía la misma luz entre sus manos y, de repente, vos abrazás igual que tu padre y me hacés sentir el fin de las soledades. Las que me habitabas hace un tiempo, que yo creía eterno.
Y ahora abrazo, destrozo al tiempo entre mis manos.
En mi ocaso renace la ilusión.